Ser Nacional: ¿Apariencia o esencia?
Dentro de un cóctel de nuevos conocimientos teorizando prácticas y realizando hechos nos inundamos en el álbum de distintos temas que conllevan a mostrar parte de nuestra historia.
Desde el engranaje de lo cotidiano, saltamos paso a paso, sobre el relieve de los témpanos que nos presenta el mundo en que vivimos.
Sorteando obstáculos coyunturales. Investigando nuevos sitios. Nos apoderamos de lo desconocido para darle vida a nuestra imaginación siempre abierta a singulares tendencias que nos llevan a tomar posturas ajenas sobre conflictos archiconocidos.
Es el mundo globalizado que nos proyecta. Extendiendo la tienda de nuestra observación. Abriendo los cristales traslucidos hacia el infinito. Bloqueando toda la estructura conocida que nos enlata aquietando toda posibilidad a la apertura.
Nos equipamos de la “azul y blanca” que nos envuelve embriagándonos de solidez patriótica en el canal del Bicentenario. Traemos a nuestra memoria lo leído despuntando asombro y desprotegidos por la falta de conocimiento, no obstante, inauguramos en la trastienda algo que salga de nuestro SER NACIONAL. ¿Será la “apariencia” o será la “esencia”?
Junio de 2010


