Oíd mortales el grito de la juventud
En el devenir del tiempo la historia nos muestra distintos intentos de una juventud con genuinos reclamos que hacen a la vida cotidiana queriendo lograr un bienestar para ellos y para el país.
Estamos siendo partícipes de un clamor quejoso de los jóvenes en el mundo. No se ponen de acuerdo para reunirse, no proponen sublevarse en conjunto para desestabilizar a los gobiernos, tan solo dan a conocer sus problemas cotidianos que entienden surgen de las malas políticas imperantes.
A lo largo de la historia se observan grupos de jóvenes que pretenden cambiar drásticamente el destino de los países. Ocurrió en la Argentina.
En 1837, en la librería porteña de Marcos Sastre, se constituyó el Salón Literario, espacio donde escritores como Esteban Echeverría y Juan Bautista Alberdi realizaban lecturas de sus ensayos. Cada uno de los trabajos mostraba la focalización en la Patria como objeto central de reflexión y la convicción que eran los escritores quienes debían asumir la tarea de pensar un destino para el país que nacía.
Pretendían modificar las costumbres, proponían un sistema legislativo y constitucional coherente, estaban en la búsqueda de una teoría política, basada en la necesidad de crear una literatura nacional. Éstas eran unas de las tantas cuestiones que preocupaban a estos intelectuales. “Busco una razón argentina -decía Esteban Echeverría- y no la encuentro“.
Hoy el clamor nos llega desde España cuando la Democracia Real Ya, una organización juvenil creada hace tres meses, organizó una protesta que será recordada a partir de ahora como el 15-M.
Es un conjunto de ideas nuevas, que se van observando ya que algo ha cambiado. Puede verse en los nombres de las organizaciones que han surgido para exigir un cambio en el sistema: Democracia Real Ya, Juventud Sin Futuro, No les votes, Desempleados e Hipotecados. “Más educación y menos Policía”. “Le llaman democracia y no lo es”, “Madrid despierta, la calle está indignada” y “Esto es una dictadura, queremos una democracia”, son algunas de las frases que se oyen en las protestas ininterrumpidas que llevan adelante los jóvenes.
Es difícil llegar al gobierno. Se debe atravesar un complejo camino de contraposiciones con los demás partidos políticos que pretenden ese mismo lugar.
Claro que una vez que están enquistados en el poder hoy tienen otros deberes: escuchar atentamente a los jóvenes porque con las redes sociales y la buena educación y sin hacer ningún disturbio hacen caer a un gobierno.
Mayo de 2011


