Ignorancia: Muerte de los pueblos
“El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano” Platón
“El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para ser gobernados por los demás” Herbert Spencer
Se ingresa al sistema estudiando. Se promueve dentro de cualquier carrera aprendiendo. Se capacita en cualquier oficio o profesión leyendo en forma permanente. Se invierte el tiempo educándose.
La ignorancia es el estrago de los pueblos. Los grandes privilegiados son los que acceden a la educación. El que no se prepara será cautivo de su propia desazón. Nadie puede enseñar si previamente no se prepara.
Un país no existe si sus gobernantes no apuntan a la educación. Están condenados a ser destruidos. El que no invierte en su preparación siempre será presa del quien se preparó. De nada vale el dinero si se es ignorante para administrarlo.
Así como la base de una empresa es el archivo contable de las ganancias y las pérdidas, para el individuo la base es el conocimiento de las distintas estructuras educativas pensadas para llevar adelante el estandarte de su propia vida.
La libertad la conseguimos solo cuando decidimos visitarla formándonos intelectualmente. Solo seremos prósperos cuando nos atrevemos a pensar en nosotros permeándonos a saber nuevas cosas.
La vida es corta para aprender todo, por eso el tiempo perdido es una traición que nos persigue. No se recupera jamás. Solo entendiendo esta consigna se procurará reivindicar los talentos escondidos. Solo se dará fruto al que indaga sobre el conocimiento. El secreto es la paciencia que se requiere para la preparación cotidiana.
La estructura de los hombres determinó establecer pautas educativas depositando en el sector de los educandos la responsabilidad de completar estos ítems. En vano será que estén dispuestos a enseñar cuando no hay quien quiera absorber las enseñanzas.
Hay dos formas de vivir: apresado en nuestra ignorancia o liberado por nuestro conocimiento.
Solo los países que tienen como base la preparación de los pueblos serán los grandes líderes del mañana, jamás serán capturados por los que pretenden con astucia enrostrar con mentiras o engaños a los otros que solo se prepararon para el fracaso porque sus políticas públicas educativas fueron abandonadas por coyunturas gubernamentales que nada tienen que ver con el futuro inmediato de los estudiantes.
Los adultos desde todos los rincones son los responsables de atar al país en el futuro. Cuando el cimiento tiene como base la ignorancia, así será el fruto. No hay manera de salvar los tiempos. Solo el destino será agazapado por los pocos que entendieron lo contrario.
Septiembre de 2010 – Primera Edición


