Voto/Contrato – Voto/Costo
Si la práctica compulsiva de la provocación y el conflicto son un modo, más que eso, un estilo de hacer política que ha dado resultado, ¿cómo pretender que no haya un clima de violencia hasta innecesario en las calles? De perturbación, de arrogancia pobladora y poblante. La presión no inhibe, obliga a la práctica de mayor presión. Y hasta se llega a considerar que como propósito arroja buenos resultados.
Pero nadie aclara que lo permitido en una relación o una construcción política, puede no ser válido para construcciones de relaciones sociales, profesionales, hasta interpersonales, donde la presión puede volverse en contra. Más aún, en buena hora los tipos de costumbre que durante décadas se han utilizado en Argentina para hacer de la política una herramienta de logros, no han sido aceptados por las sociedades pese a la contradicción de alimentarlas en las urnas. Digamos que las urnas convalidan esto por un fenómeno propagandístico y de red, pero eso no significa que cada elector las practique en su vida cotidiana, salvo claro, la primera dimensión política vecinal y circular de la mayoría de los municipios, lo que genera la prebenda necesaria para que la rueda gire abajo en consonancia con lo más alto. De allí la impunidad de los mal llamados Punteros, cuando en realidad trafican inhumanamente con el voto-costo (mantenimiento de lealtades), mientras después no se cumple con el voto-contrato (aquel que obliga al candidato a cumplir con lo que prometió en campaña).
Por el contrario, el voto/contrato es olvidado mientras que el voto/costo continúa funcionando en períodos no electivos, y se asocia y nutre en minorías de clase media a clases bajas sosteniendo una credibilidad que dejaría de funcionar en los hechos sin el sostén monetario público que manejan arbitrariamente, y que de otra manera sería imposible mantener para el fin de los consensos prefabricados, imprescindibles a cada circuito local. El ser conscientes de esta realidad al mismo tiempo que permisivos, nos convierte en masoquistas colectivos aunque no lo asumamos en lo individual, ya que podemos decidir sobre nuestras vidas, pero acerca de las decisiones sobre un país interfieren factores que nos impotencian de cada determinación convirtiéndonos en simples espectadores, y allí, simplemente radica uno de los elementos de la ruptura del voto contrato. El otro componente es la cantidad de promesas al que cada político en campaña se ve obligado, para descuidarlas rápidamente si llega a ser electo, debido a que no consideró realidades prácticas que desconocía, o no está en él cumplirlas, antes deberá dedicarse a la obligatoriedad que asumió respecto a cierta gente a la que adeudará favores políticos.
El candidato, por infinidad de factores rompe el Voto Contrato, pero hay algo peor, “la ausencia de explicaciones será el principio de su Impunidad”, con lo cual transformara las expectativas de la gente en su propia Ataraxia Política, es decir que su indiferencia ganará el lugar necesariamente. Los únicos beneficiarios directos serán quienes manejen presupuestos públicos, y debajo de ellos quienes verticalmente reclamarán lo suyo por haber colaborado. En este punto, miles de punteros decidirán a quienes orientarán un plan social o no, decidiendo sobre las vidas de otros con el dinero de muchos; es decir, como feudales barriales quiebran la supuesta militancia social, ya que por una lado existen aun quienes creen y trabajan socialmente por un signo político hayan ganado o perdido, y por el otro, habrá capitalistas de la prebenda parecidos al quinielero del barrio; surge entonces la realidad de las dos militancias que ninguna izquierda pudo negar hasta hoy y que se ha convertido desde épocas inmemorables en su mayor escoyo; una Militancia Progresista y Socialmente Laboriosa, y su antítesis, una Militancia Obscena, que más se parece al Prestamista de la cuadra y que sostiene lazos firmes con cada Municipio y Concejales de diferente camiseta. De este modo, la cadena se completa.
Para el entorno cada Puntero es invaluable, para cada funcionario, también. En definitiva, el Sistema se sostiene por cientos de Paganos Políticos que utilizan el mecanismo más antiguo, la Fidelidad o el Chantaje y donde aquellos elegidos no necesitan trabajar, sino simular que lo hacen. No existe en ellos Reparación social porque están culturalmente preparados para desconocerla, y porque están convencidos que lo que se les da por lo poco que hacen es escaso, y tampoco admiran al puntero, lo odian como un mal necesario. Definitivamente ninguno de ellos buscará cortar las redes que los une. En nuestra Base Política Social, lo que no predomina es el valor y lo exiguo el talento. Nunca será objetado el mecanismo perverso que al mismo tiempo que los hiere, los alimenta. Que al mismo tiempo que los une, los atropella. Y que cuando supuestamente los inmortaliza, los aparta de la historia.
(*) Creador y titular de La Quinta Pata. Uno de los programas radiales más escuchados durante 12 años. Medios; América. CVN. Radio El Mundo. Cadena ECO. Actualmente FM SI 91.1.Carrera de Grado en Ciencias Políticas, S/T, se ha capacitado en diferentes Instituciones de prestigio en Economía Política, Finanzas. Sector Automotriz y Energético. TIC. Unidades de Negocios, Administración de Empresas y Tercer sector, Periodista. Mat 14.221.
Octubre de 2010



