Mujeres de fuego
Con influencia profética
vamos por más mucho más
los planes de Dios se cumplen
nadie los puede frenar.
Lo apostólico y profético
nos mueve para accionar
y lograr la gran victoria
en la guerra espiritual.
Nuestra bandera es de Dios
con estandartes de gloria,
invencibles, poderosas,
pero también, soñadoras.
Recibimos de lo alto
el perfume de Jesús
y con Él, toda la esencia,
de resurrección y luz.
Hemos pasado tormentas
y quizá algunos ciclones,
mas las pruebas, nos hicieron,
recibir más bendiciones.
Hoy, le pedimos al Padre
en el nombre de Jhesua,
que el fuego de su espíritu,
se encienda en cada una.
Por eso, hijas de Dios
como reinas coronadas,
heroínas de su reino,
mujeres apasionadas.
Tenemos fuego por dentro,
fuego de amor por las almas,
fuego que da avivamiento,
y hace crecer nuestras alas.
Fuego sagrado, nos quema,
para hacernos vasos nuevos,
vasos de honra, ungidas,
para este tiempo postrero.
El rio de Dios nos moja,
los campos esperan ya,
la cosecha está prevista,
empecemos a adorar.
Al Dios de los imposibles,
con pasión y con renuevo,
sentiremos su presencia,
como “mujeres de fuego”
(*) Escritora, Poeta.
Octubre de 2010, Segunda Edición



