Predestinados para Filiación
Por Estudio-Vida
La palabra adopción significa simplemente tomar como propio o darle el estado o derecho propio. Aplicado en el caso de los hijos es un término más bien de peso legal y que no llega a dar la idea de ningún proceso orgánico.
La persona que recibe en su corazón a Dios resulta regenerada en su espíritu. En Juan 3 el Señor nos revela que lejos de actuar bajo una adopción como a niños huérfanos, nos quiere hacer nuevos. No se trata de valerse de enseñanza ética ni de religión sino de abrir el corazón hacia un cambio genuino que opera de adentro hacia afuera.
Cuánto agradecemos al Señor por el recobro no solo de la palabra filiación sino de la experiencia de la salvación completa que Dios efectúa por medio de la regeneración, santificación, renovación y transformación. Esta conformación a la imagen del Hijo Primogénito nos hace alcanzar una nueva dimensión espiritual a la hora de afrontar la vida en sí misma.
La meta de la predestinación es la filiación. Aún antes de crearnos, Dios nos predestinó para que fuéramos Sus hijos. Esto es según el beneplácito de Su voluntad, que es Su propósito. No somos simplemente adoptados sino mas bien recobrados por Dios para ser una expresión y extensión de su voluntad.
Dios nos predestinó para filiación al infundir en nosotros el Espíritu de Su Hijo. Cuando creímos en el Señor Jesús y fuimos regenerados, el Espíritu de Dios en calidad del Espíritu del Hijo de Dios entró en nosotros. Por esto, después de ser regenerados podemos clamar fácil y dulcemente: Abba, Padre. Antes de ser regenerados, cuando mucho podíamos decir: Oh Dios mío, ayúdame; pero después de ser salvos, espontáneamente empezamos a clamar, con un sentimiento tierno e íntimo: Oh Abba Padre. Esto comprueba que el Espíritu de Dios mora en nosotros. Tenemos el Espíritu de filiación.
Los versículos del Nuevo Testamento son tomados de la Versión Recobro del Nuevo Testamento y los versículos del Antiguo Testamento, de la versión Reina Valera 1960. Las “Palabras del ministerio” provienen de Estudio-vida de Efesios, escrito por Witness Lee, mensaje 4, págs. 38-39, 41-42. Ambos son publicados por Living Stream Ministry, Anaheim, CA.
Noviembre de 2010


